ACOGIMIENTO FAMILIAR

El acogimiento familiar es un recurso social utilizado en varios países del mundo. Está pensado para niños y niñas que por diversas circunstancias no pueden vivir o no es conveniente que vivan con su familia biológica. Mientras dure su proceso judicial y a fin de evitar su institucionalización, son cuidados durante un tiempo por una familia, denominada “familia acogedora”.

Con la ayuda de estas “familias acogedoras” se promueve la desinstitucionalización y se da valor y lugar al derecho de todo niño y niña de crecer con la atención y el cariño de una familia. Es así que el “acogimiento familiar” prepara al niño/a para una positiva y mejor adaptación a su núcleo familiar definitivo.

Familias acogedoras

Son familias de gran espíritu solidario, que no deben estar interesadas en la adopción y que previa evaluación de profesionales, son capaces de recibir a un niño/a en sus hogares por un periodo de tiempo, generalmente de 6 meses a 1 año, hasta tanto se resuelva la situación de vida del niño en la esfera judicial y pueda incorporarse definitivamente con su familia biológica o adoptiva.

Estas familias son denominadas “acogedoras” porque tienen la gran responsabilidad de ser apoyo, consuelo, de entregar amor desinteresado y de tener todas las obligaciones para con el niño/a, como si fuera un integrante más de la familia.